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¿Por qué ocurre la desintegración familiar?

Carolina Jiménez
carolina.jimenez@listindiario.com
Santo Domingo

La causa más común de la desintegración familiar son los conflictos de la pareja, que por lo general, afectan a los hijos.

De todas las palabras existentes “familia” suele tener el significado más valioso e importante para el ser humano. Es el vínculo fraternal más puro donde se cuece el amor y se cosechan los valores y virtudes humanas. Es desde el seno familiar que se introduce en la sociedad civil a las personas.

Los padres como figuras principales deben trabajar en la importancia que tiene la familia en la formación de futuros ciudadanos que dirijan los destinos del país; fomentar en la crianza valores, principios y educación.

A pesar de la unión que debe conservar la familia, existen diversos factores que atentan contra la armonía en el hogar. A veces, detalles imperceptibles, se convierten en temas de disyuntiva en la pareja. Lo que ayer se consideraba peccata minuta, hoy resulta ser molestoso para uno de ellos.

Ligia Valenzuela, terapeuta familiar

Ligia Valenzuela, terapeuta familiar, explica que la familia es un ente que, al igual que un niño, se va desarrollando. Comienza desde el momento en que la pareja decide unirse en el vínculo sagrado del amor, donde se ponen en juego las diferencias, el deseo de un espacio, los hábitos y la creación de un nuevo sistema familiar. “Por lo general, la familia nace con la llegada de un hijo, antes solo era una relación de dos”.

En algunos casos, la familia puede atravesar situaciones difíciles que en exceso puede conllevar a una desintegración familiar, uno de los mayores problemas que existen en la actualidad en muchos países. Se define como la separación de uno o de varios miembros del núcleo familiar que crea una desestabilización en su funcionamiento y una educación disfuncional en los hijos.

¿Cuál sería la manera correcta de prevenir la desintegración familiar?

En la familia nada es correcto o incorrecto, sino lo que deje satisfecho a mamá y a papá. El acuerdo de paz es el mejor, lo que nos resulte y nos haga sentir bien en nuestro núcleo. Todos tenemos herramientas para resolver conflictos. Ahora bien, si las soluciones que buscamos nos lastiman, entonces tenemos que darles un giro.

En una relación de pareja lo que entra en juego son las actitudes y aptitudes. Cada uno debe tener la capacidad de escucharse y respetarse mutuamente. Aceptarse es parte de la relación.

Lo idóneo para que un sistema familiar se mantenga rebosado en el amor es que exista una comunicación positiva, donde reine el respeto y las palabras no hieran.

¿Cuál es la manera correcta de pedir perdón a un familiar?

Luego de experimentarse situaciones desgarradoras en el núcleo familiar, suele ser difícil la reconciliación o más allá, el perdón.

Según Tony Campbell: “El perdón no es un beneficio que le confiero a otra persona, es una libertad que me doy a mí mismo”.

Por su parte, Valenzuela afirma que cuando perdonamos debemos hacerlo por nuestro bien y sanación emocional. “Sabes que has perdonado cuando el recuerdo no te causa dolor”.

¿Por qué la familia debe permanecer unida?

La importancia de la unión familiar radica en los múltiples beneficios que esta tiene para cada miembro de la misma: desde los padres hasta los más pequeños. Una familia unida aprovecha los momentos en que están juntos, disfruta de estos y además puede superar mejor los momentos de crisis.

(+) Soluciones a la desintegración

Así como tiene causas y efectos, también tiene soluciones que cada uno puede buscar. Entre estas:

  • Establecer una buena comunicación en la pareja
  • Desarrollar valores familiares y morales
  • Inculcar respeto a los hijos y entre la pareja
  • Buscar herramientas para solucionar los problemas

Por qué se celebra el Día Internacional de la Niña

Hoy se celebra el Día Internacional de la Niña como reconocimiento a los derechos de todas las niñas del mundo. Una fecha necesaria para concienciar a la sociedad sobre la situación de vulnerabilidad de las niñas en el mundo y la necesidad de invertir en ellas como clave para el desarrollo.

Niñas de todo el mundo ocuparán el día de mañana posiciones de poder. Alrededor de mil cien millones de niñas forman parte de una gran y vibrante generación mundial preparada para asumir el futuro.

Como observa ONU-Mujeres, la agencia de la ONU encargada de promover la igualdad de género, las niñas van al colegio, ayudan en casa, trabajan en fábricas, hacen amigas y amigos, cuidan de sus familiares mayores y menores y se preparan para asumir las responsabilidades de la vida adulta. Las niñas desempeñan diversos papeles en el hogar, la sociedad y la economía.

El progreso de las niñas no solo es bueno para ellas; también lo es para sus familias, sus comunidades, las naciones y el mundo. Las niñas siempre han cambiado el mundo, y esta generación puede hacerlo aún mejor. (Naciones unidas)

Las niñas, las más vulnerables

Ojalá no tuviésemos que celebrar el Día de la Niña, porque significaría que no se encuentran en inferioridad de condiciones frente a los niños. Lamentablemente, las niñas, solo por el hecho de ser niñas son más vulnerables.

En muchos países en vías de desarrollo, ellas tienen menos derechos que los niños, no acceden a la educación, deben quedarse en casa cuidando de sus hermanos o trabajando mientras sus hermanos estudian, siendo más propensas a la marginación por el sólo hecho de ser niñas.

Tienen más probabilidades que los hombres a morir en un desastre y están especialmente indefensas ante atrocidades como el matrimonio infantil, la mutilación genital, el embarazo adolescente, los abusos sexuales y la violencia.

Fuente: Bebés y más

Niños que no dejan hablar a los demás

Niños que no dejan hablar a los demás, que no esperan a que les terminemos de contar algo y ya están dando la réplica, que no escuchan. ¿Por qué se comportan así?

Las razones pueden ser muchas, en parte dependerá de la edad del niño, en parte de sus características personales, pero sea cual sea el motivo, debemos enseñarles unas reglas básicas de comunicación y comportamiento.

Por qué el niño no deja hablar a los demás

– Esta manera de comportarse es muy común en niños pequeños de 3 a 4 años. A estas edades los niños por un lado no han aprendido todavía las reglas de comportamiento, por otro lado son muy impulsivos, y temen que si no dicen en ese momento lo que están pensando, se les va a olvidarlo que nos quieren decir y tienen que decirlo en ese preciso momento.

– Hay niños que no dejan hablar a los demás porque suelen estar en una etapa en la que aún creen que el mundo gira en torno suyo, (etapa egocéntrica) por lo que poco les importan los demás, van a hablar y decir lo que quieran cuando quieran.

– Puede también que nuestro niño sea un charlatán, que sea un niño que en general habla mucho y sin parar, que parece que no escucha cuando le hablan por lo que debemos enseñarle también cómo actuar y cómo participar en las conversaciones.

– Hay casos en los que el niño ya es más “mayorcito” (recordemos que entre los 3 y los 6 años que interrumpa puede ser normal) digamos que quiere ser el centro de atención. Pongamos un ejemplo. Estamos en el parque o en cualquier otro lugar y nos ponemos a hablar con una amiga, e inmediatamente llega nuestro hijo y “se mete” en la conversación. No para de preguntar de qué hablamos, da su opinión, nos cuenta una historia que le ha ocurrido en el colegio…es decir…reclama ser el centro de atención.

– Otro caso, que no podemos pasar por alto, es el caso de los niños impulsivos o con problemas atencionales. Estos niños por sus características personales tienen problemas para regular su conducta y además suelen ser niños que no terminan de escuchar lo que les estamos diciendo o preguntando y ya están contestando, se adelantan.

En cualquier caso, sea por la razón que sea, que un niño nos interrumpa constantemente es una situación molesta, que puede llevarnos a regañar al niño y enfadarnos con él. Pero es importante que los padres sepamos cómo actuar y cómo enseñar al niño a respetar tanto los turnos de palabra como las conversaciones ajenas.

Qué podemos hacer los padres con niños que no dejan hablar a los demás

– Ante niños que no dejan hablar con los demás lo primero, actuar con calma y con tranquilidad y tener muy claro cómo vamos a redirigir esa situación.

– Lo primero que debemos tener en cuenta es que debemos establecer unos límites y enseñarle cuándo y cómo puede interrumpir. Si mi hijo me interrumpe mientras hablo con otra persona, y yo dejo la conversación y le atiendo, el mensaje que le mando es “tú decides cómo y cuándo hablo con los demás” cuando lo que tenemos que enseñarle es precisamente lo contrario.

– En el momento en que me interrumpe, debo dejarle claro, que ese no es el momento, que debe esperar un poco y le atenderé. ¿Cómo lo hago? ¿Cuánto es “un poco” para un niño? Para hacer esto, podemos mirar al niño, ponernos a su altura, y decirle “cariño, ahora estoy hablando con esta persona, cuando termine esto que estamos diciendo, te tocará a ti decirme lo que quieras, así que no te olvides de lo que quieres decirme ¿eh?”. Puedo cogerle de la mano para que sepa que no me olvido de él o dejarle la mano sobre el hombro.  Si el niño sigue insistiendo, ignórale, él ya sabe que le harás caso pero no en ese momento. Y si aún así sigue y tiene una rabieta, llévatelo a otro lado, y dile que así no le vas a hacer caso, que tiene que esperar y que en seguida estarás con él.

– Hay que tener en cuenta que los niños no entienden el tiempo como los adultos, y que lo que para mí son 5 minutos para él es una eternidad, por lo que debemos tener esto en cuenta, y si le he dicho “enseguida estoy contigo”, debo atenderle pasado un ratito. Paro mi conversación y le digo, ¿qué querías? y después vuelvo a lo mío.

– Tenemos que enseñarle también cómo interrumpir, por ejemplo, enséñale que si estás con otra persona, y quiere contarte algo, puede acercarse, cogerte de la mano, y así tú sabrás que quiere decirte algo y en cuanto termines le atenderás.

– Por otro lado, ¿y si me quiere decir algo muy muy importante y por eso interrumpe bruscamente? Es importante enseñarle al niño cuándo algo es importante, (alguien se ha caído, ha ocurrido algo que requiere de un adulto, se me inunda la casa) o cuando no, (quiero merendar ya, quiero que me compres una chuche, que me mires….). Esto le llevará tiempo, porque de pequeños todo lo que les ocurre a ellos es lo más importante del mundo.

– Cuando hablamos con un niño que no respeta los turnos de palabra, debemos enseñarle cómo hacerlo. Ahora hablo yo, ahora hablas tú. En casa podemos practicar. Podemos jugar a hacernos preguntas sobre lo que hemos hecho en el día, primero pregunto yo y tú contestas y luego preguntas tú y yo contesto. Si estamos en nuestro turno de palabra y nos interrumpe, le diremos, “aún no he terminado, espera y ahora te tocará a tí”.

Si el niño me interrumpe mientras hablo por teléfono, paro un segundo la conversación, le digo “ahora no puedo cariño, estoy hablando por teléfono” podemos darle una “misión” para que haga mientras yo hablo y en cuanto termine de hablar voy a él y le pregunto qué quería.

En resumen:

– Tenemos que establecer unos límites a los niños, como con todo. Normas claras y límites que les ayuden a regular su comportamiento.

– Enseñarles pautas básicas de conversación: turnos de palabra, cómo interrumpir, cuándo hacerlo…

– Reforzar esas situaciones en que lo haga bien para que sepa que eso es lo que queremos e ignorar o corregir aquellas en las que el niño no haga lo que queremos enseñarle, (es decir, cuando interrumpa).

– Paciencia, paciencia y paciencia. Los niños no nacen aprendidos, debemos enseñarles nosotros cómo actuar, cómo relacionarse y esto no es tarea fácil ni rápida. Así que mucha paciencia y pocos enfados.

– Hacerle ver al niño que es importante, pero no el centro de todo, ayudarle poco a poco a salir de ese egocentrismo típico de los niños, pero sin hacerle sentir desplazado.

Fuente: guiainfantil.com

¿Conoce las causas y efectos del absentismo escolar?

Ann Perry

El absentismo es definido como no asistir a la escuela sin tener una justificación, y también aplica a los estudiantes que llegan tarde de forma crónica.

Hogar

Muchos factores en el hogar o vida personal de un niño pueden contribuir al absentismo. Por ejemplo, si se utilizan drogas o alcohol en la casa, los niños tienen un riesgo incrementado de ausentarse a la escuela. Otros problemas como el divorcio, el abuso físico verbal y las mudanzas frecuentes de lugar en lugar también provocan absentismo crónico. De acuerdo con “El absentismo como un problema contextual y relacionado con la escuela: un análisis multinivel comparativo de las características del país y la escuela sobre conocimiento cívico entre niños de catorce años”, los niños con ingresos familiares menores tienen mayor vulnerabilidad de ausentarse en la escuela cuando se compara con las familias de mayores ingresos y padres que no están involucrados en la vida escolar de sus hijos.

Escuela

Un ambiente escolar hostil también puede provocar absentismo. Los estudiantes que no tienen amigos o que están siendo acosados tienen mayor probabilidad de faltar a la escuela. Éste factor es especialmente aplicable para los estudiantes que se viste, actúan o lucen diferentes. Además, algunos niños se pueden enfrentar a la presión de grupo para faltar a la escuela. El absentismo escolar se ve más entre los estudiantes que tienen una falta de confianza en sus habilidades mentales o que tienen problemas de aprendizaje. Las tasas altas de absentismo se ven en las escuelas que tienen relaciones antagonistas entre el profesorado y los estudiantes y una política de asistencia pobre.

Desempeño académico

Faltar a una clase disminuye la habilidad del estudiante de aprender. Es difícil tener éxito si un estudiante se pierde demasiado trabajo, porque es difícil mantenerse al tanto. Además, los estudiantes ausentes pierden el interés en la escuela, lo que da como resultado un desempeño académico bajo. Aunque el absentismo escolar tiene efectos nocivos sobre los individuos, también tiene efectos negativos sobre el ambiente de aprendizaje general.

Delincuencia

Sin la supervisión apropiada durante el día, los adolescentes que faltan a la escuela tienen mayor probabilidad de involucrarse en actividades criminales, como el vandalismo o robo a tiendas. También puede conducir a la delincuencia si los estudiantes se están asociando con pandillas. Faltar crónicamente a la escuela provoca que los niños se involucren en el abuso de sustancias. De hecho, el absentismo es un factor de riesgo para el uso de marihuana.

Adultez

El absentismo escolar provoca problemas más allá de la preparatoria. Por ejemplo, dado que los estudiantes que faltan tienen mayor probabilidad de dejar la escuela, tienen oportunidades disminuidas para avanzar en una carrera. La falta de oportunidad para ir al colegio debido a las pobres calificaciones limita las opciones de empleo e incrementa la probabilidad de menores salarios y desempleo. Además, los niños que faltan a la escuela pueden experimentar criminalidad de adultos o encarcelación después en la vida.

Traducido por Laura De Alba