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25 maneras diferentes de evaluar a tus alumnos

Los exámenes, las actividades y los trabajos escritos han sido las formas tradicionales de evaluar a los alumnos. Sin embargo, hay muchas maneras de que los estudiantes demuestren lo que saben: un mural, una obra de teatro, un debate, un programa de radio, un video de animación… Las nuevas tecnologías facilitan a los alumnos el desarrollo de estas y otras muchas creaciones, algunas de ellas antes impensables en el aula.

Veinticinco formas de mostrar lo aprendido

1. Presentación. Es una de las herramientas más útiles para que tus alumnos expliquen lo que saben y lo compartan con el resto de los compañeros. Prezi https://prezi.com/puede ayudarles a que sean más dinámicas e interactivas.

2. Folleto digital. Condensar la información sobre un tema en un folleto puede servirles para sintetizar lo aprendido. Para diseñarlo pueden usar Issuu http://issuu.com/.

3. Revista o diario escolar. Mediante su creación los alumnos pueden mostrar cómo se planifican, organizan y desarrollan un determinado tema, lo escriben, ilustran, diseñan… Con herramientas como Lucid Press o Joomag les será más fácil.

4. Ensayo. Ideal para que sinteticen, estructuren y asimilen los contenidos aprendidos.

5. Discurso. Escribir y pronunciar un discurso les sirve para desarrollar las habilidades comunicativas y de expresión, a la vez que muestran lo que saben.

6. Debate. Los alumnos pueden adoptar distintos roles y apoyarse en sus conocimientos para argumentar frente a sus contrincantes.

7. Círculo literario. Participar en una actividad de este tipo fomentará la lectura entre tus alumnos y hará que se conviertan en críticos literarios, analicen y comenten las obras leídas, lo que más les ha gustado o disgustado, y hasta investiguen para saber más sobre ellas y exponerlo a sus compañeros.

8. Experimento. Otra idea para asimilar los conocimientos es explicarlos a través de un experimento, ya que de este modo resulta más fácil explicar los conceptos más complejos. Pueden encontrar inspiración en Sick Science!Experimentos caseros y Full Experimentos.

9. Ilustración. Muy útil para memorizar y plasmar las distintas partes de los seres vivos, del cuerpo humano, de edificios importantes o característicos, escenas de la vida social de cada época… Pueden incluir anotaciones a mano o digitales.

10. Mapas. Pueden ser geográficos, históricos, climáticos o de otros muchos temas, siempre con leyenda y elementos gráficos. Constituyen una manera diferente de tratar los contenidos. Para hacer mapas digitales pueden usar StepMap.

11. Galería de fotos. Otra manera de aprender es hacer fotografías y mostrar a través de las imágenes los conceptos aprendidos. Sobre todo si se incluyen explicaciones como pies de fotos. Algunas plataformas para almacenar las imágenes y crear álbumes son Flickr o Picasa.

12. Infografía. En este tipo de gráficos los alumnos pueden explicar de manera visual algunos temas. Se trata de que analicen lo aprendido, lo sinteticen y lo muestren de manera sencilla con datos e imágenes. Easel.ly y Piktochart son dos herramientas sencillas para realizar infografías.

13. Cómic. Este es otro tipo de narración que permite expresar los conocimientos adquiridos de una forma diferente. Los alumnos pueden desarrollar sus propios cómics con Pixton.

14. Mural digital. Organizar las ideas en un póster también puede servir a tus alumnos para plasmar lo que saben. Con Mural.ly pueden hacerlo en versión digital.

15. Juego. Otra forma de dar cuenta de sus conocimientos es diseñar un juego. Por ejemplo, pueden crear uno tipo Trivial, donde deberán escribir las preguntas y las respuestas.  

16. Línea del tiempo. Muy útil para asignaturas como Historia o Literatura, o para  narrar cualquier tipo de proceso temporal. Además, gracias a herramientas digitales como DipityTimeRime, tus estudiantes pueden añadir imágenes, videos o enlaces a las cronologías.

17. Maqueta o diorama. Elaborar pequeñas representaciones de la realidad puede servir, por ejemplo, para mostrar de una manera divertida cómo es un volcán, una aldea prehistórica o un corral de comedias, y hacer, a la vez, que los alumnos desarrollen su lado más creativo.

18. Blog. Individual o colectivo, las bitácoras permiten a los estudiantes publicar y compartir conocimientos, ideas y opiniones. Mediante esta transmisión de contenidos demuestran sus conocimientos y, a la vez, siguen aprendiendo. Dos de las herramientas más conocidas para crearlos son Blogger y WordPress.

19. Web. Un poco más complejo que escribir un blog es desarrollar una web sobre algún tema, ya que los alumnos tienen que diseñarla, estructurar las páginas y apartados, escribir los textos, incluir elementos gráficos etc. Algunas herramientas sencillas para crear webs son Weebly o Wix.

20. Video (de animación y rodado). El lenguaje audiovisual está muy presente en la vida de los alumnos, pero no tanto en las aulas. Crear un video, grabado o de animación, les permitirá desarrollar su alfabetización audiovisual, expresar lo que saben de una manera distinta, trabajar la competencia digital y la creatividad, y aprender a estructurar y sintetizar la información. Con Wideo pueden crear videos de animación y con Windows Movie Maker editar las piezas grabadas.

21. Grabación de audio. Mediante las grabaciones de audio tus alumnos pueden publicar entrevistas, realizar reportajes e incluso montar un programa de radio divulgativo. Es una manera divertida de trabajar los contenidos y aprender activamente. Pueden hacerlo con el programa Audacity o con Vocaroo.

22. Obra de teatro. Combinar la creatividad y la imaginación que requiere el arte dramático con contenidos curriculares de distintas asignaturas es una manera diferente de aprender que motiva a los alumnos y les permite desarrollar distintas inteligencias. Mientras trabajan los contenidos establecidos por el docente deben escribir, interpretar, diseñar decorados, vestuario, luces etc.

23. Baile. Como en el caso del teatro, la danza es otra arte escénica que ayuda a los alumnos a tratar los contenidos de una manera diferente y creativa, con la que pueden interpretar y expresar los contenidos aprendidos de forma simbólica y divertida. ¿Cómo sería una coreografía sobre los ecosistemas? ¿O un musical basado en la vida de Cervantes?

24. Mapa conceptual. Es una de las formas más sencillas de saber si tus alumnos han comprendido los temas impartidos en clase, ya que tienen que plasmar todos los contenidos esenciales, estructurarlos y relacionarlos entre sí. Con Popplet o Gliffy pueden hacerlos en versión digital.

25. Canción. ¡Qué mejor que la música para motivar a los alumnos y despertar su sensibilidad artística y su oído! Mediante la composición de una canción pueden trabajar, asimilar, y explicar los contenidos estudiados a la vez que trabajan la expresión escrita y las habilidades musicales. Como muestra, mira lo que hacen estos alumnos de 4.º de Primaria del Colegio Miraflores de Ourense.

Fuente: aulaPlaneta

Cómo enseñar a leer a un niño disléxico

La dislexia es una dificultad de aprendizaje, específica y persistente que afecta a la lectura y la escritura. Para los niños con dislexia aprender a leer y a escribir puede ser todo un desafío difícil de abordar por familias y educadores. Para el niño con dislexia el lenguaje escrito se convierte en una gran barrera, en muchas ocasiones sin sentido, ni lógica alguna, lo cual genera rechazo a la tarea, frustración y malestar.

El niño con dislexia es un niño que tiene importantes dificultades para leer y escribir, porque su cerebro procesa la información de una manera diferente a como lo hacen otros niños, es por eso que si esperamos los mismos resultados siguiendo el método tradicional nos encontraremos con muchas barreras, que pueden y suelen dañar al niño. Es importante tomar conciencia de las características de esta dificultad y ayudar a niño para fomentar el aprendizaje de la lectura, y la consiguiente superación de sus dificultades, desde la comprensión, el conocimiento y la atención a sus necesidades.

Dificultad para leer con dislexia

La dislexia es una dificultad de aprendizaje de origen neurobiológico, cuyas causas parecen estar en la maduración y estructuración de ciertas estructuras cerebrales.

La dislexia, es por lo tanto una condición del cerebro, las personas con dislexia procesan la información de un modo diferente y esto hace que tengan dificultades para entender las letras, sus sonidos, sus combinaciones.

El lenguaje humano es un lenguaje basado en unos signos, las letras y sus sonidos, que son arbitrarios. La correspondencia de cada grafema (letra), con su fonema (sonido), no sigue ninguna lógica, simplemente el azar. Esta es una de las mayores dificultades a las que se enfrentan los niños cuando tienen que aprender a leer y escribir, pasar a signos el lenguaje hablado que conocen, transformar los sonidos en letras es todo un reto.

Esto se complica aún más en los niños con dislexia, la relación se convierte en algo indescifrable para ellos, por más que se esfuercen no logran dar el sentido a ese baile de letras y sonidos.

Los niños con dislexia tienen muchas dificultades para reconocer las letras, a veces confunden unas letras con otras o las escriben al revés.

La siguiente dificultad consiste en saber cuál es el sonido que corresponde a cada letra, y la cosa se complica cuando combinamos varias letras y tenemos que saber varios sonidos.

Las palabras nuevas son todo un reto para ellos, y pueden olvidarlas hasta que las trabajen lo suficiente.

A veces leen con facilidad ciertas palabras, pero al día siguiente las olvidan por completo.

Cuando escriben omiten letras, las cambian de posición, olvidan palabras de una frase, etc.

La dislexia afecta también a la comprensión lectora. Cuando leen están haciendo mucho esfuerzo por descifrar y entender cada palabra, a veces, incluso cada letra, es por ello que el sentido del texto se pierde.

Cómo enseñar a leer a un niño disléxico

El niño con dislexia tiene dificultades para aprender a leer y escribir, porque le cuesta reconocer las letras y saber que sonido les corresponde. Sin embargo, el niño con dislexia puede aprender a leer y escribir y superar sus dificultades.

Recordemos que la dislexia es una dificultad de aprendizaje que no implica ningún hándicap físico o psíquico, el niño con dislexia tiene capacidades adecuadas. Para enseñar a leer a un niño con dislexia es esencial conocer la naturaleza de sus dificultades, comprenderlas y utilizar un método de enseñanza que responda a sus necesidades.

Método para enseñar a leer a un niño disléxico

En primer lugar es necesario hacer una valoración del niño, para conocer su nivel de lectura, de escritura, la naturaleza y características de sus dificultades y de este modo poder conocer sus necesidades. Para ello lo aconsejable es acudir a un especialista.

Favorece el desarrollo de la conciencia fonológica (que consiste en la correspondencia del sonido con la letra). Para ello empieza por actividades sencillas, letra por letra. Aunque otros niños de su edad lean textos completos, puede ser necesario comenzar a trabajar letra por letra. Más adelante podemos seguir con las palabras, las frases y los textos. Se trata de dedicar más tiempo y más detalle a estos aprendizajes.

Utiliza actividades motivadoras que resulten atractivas. No te límites al papel y el lápiz: puedes hacer letras de plastilina, escribir con los dedos en la arena, jugar al veo veo.

Apóyate de juegos, el ahorcado, sopas de letras, crucigramas, otros.

No les fuerces, ni les obligues a leer demasiado. Procura que lean a diario, pero poco a poco, a veces será suficiente con una frase o un párrafo.

Ayúdales a entender lo que leen, hazles preguntas, pídeles que vuelvan a leer.

Fuente: educapeques.com

¿Quieres aprender algo nuevo? Inténtalo desde la perspectiva de un niño

En algún punto de la vida, todos nos hemos visto orillados a volvernos adultos financieramente responsables, viviendo una vida balanceada. Estás supuesto a pensar como un adulto, tomar decisiones basándote en lo que has aprendido con lo años – o al menos estás supuesto a querer pensar como un adulto.

Pero, de acuerdo con un nuevo estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de California, en ocasiones es mejor mantener una línea de pensamiento de joven.

El estudio liderado por la profesora de psicología, Rachel Wu, teoriza que podemos aprender nuevas habilidades de una manera más efectiva si pensamos como un infante.

En el reporte, los investigadores señalan que aunque envejecer suele estar asociado con el declive cognitivo, los detalles de por qué sucede no quedan claros. Conforme envejecemos solemos sentirnos menos agudos,  pero la ciencia no ha podido explicar porque nos sentimos así, sin embargo el estudio sugiere que se trata de la forma en que aprendemos.

Por ende, los investigadores sugieren que es un patrón que podemos cambiar, al intentar pensar más como niños pequeños.

Por ejemplo, cuando inicias tu carrera, generalmente te alientan a enfocarte en un área en particular, lo que puede desalentar tu desarrollo cognitivo en otras áreas.

En el documento, Wu y sus colegas resaltan la diferencia entre el aprendizaje especializado y el aprendizaje amplio mediante la identificación de seis rasgos que definen cada uno de ellos: El aprendizaje especializado es cerrado, rutinario y basado en el conocimiento; carece de acceso a expertos o maestros; tiene grandes consecuencias para errores o fracasos, como ser despedido; se basa en una mentalidad fija, o en la creencia de que las habilidades son innatas; viene con poco compromiso con el aprendizaje; y permite que solo se aprenda una habilidad a la vez.

Por otro lado, el aprendizaje amplio, es de mente abierta, centrado en la exploración de nuevos patrones y habilidades; depende de un acceso individual y constante a maestros y mentores que te ayuden a aprender; fomenta un ambiente de perdón que permite errores y fracasos; se basa en una mentalidad de crecimiento, o en la creencia de que las habilidades se desarrollan a través del esfuerzo; viene con un compromiso serio con el aprendizaje; y permite que se aprendan múltiples habilidades a la vez.

Básicamente, el estudio destaca que al enfocarte en un solo tema pierdes la capacidad de aprender varias cosas a la vez y adaptarte a nuevos roles y esto, a la vez, te permitirá enfocarte en más de un tema a la vez.

El reporte fue publicado en el diario Human Development

Aprender con los hijos

Andrea Teanni Cuesta

Un artículo publicado recientemente revela lo difícil que se hace la comunicación hoy día entre padres e hijos. Para lograr su cometido el autor se vale de una anécdota que cuenta una historia de incomunicación, tristeza y frustración. A consecuencia de esto, él mismo ofrece a los padres una serie de consejos que podrían revertir la situación en oportunidad para orientar a los hijos por medio de la comprensión y aprender junto con ellos.  Dichos consejos están compuestos por actitudes y emociones  que involucran tanto a los padres como a los hijos. Establecen una relación causa efecto, dicho de otra manera, de acciones por parte de los padres que generan reacciones en los hijos.

Los primeros tres consejos están dirigidos a cambiar la forma de comunicación habitual. Tal es el caso de hablar de forma positiva en vez de negativa, lo que genera seguridad en los niños y  debilita la resistencia a escuchar a sus padres. Otro cambio consiste en cambiar la segunda persona por la primera, una vez el padre o la madre  recalca su actitud y no la del niño, este se muestra más receptivo a los reclamos, se evita que el hijo se sienta culpable,  se aísle, y más importante aún, se establece una forma de reclamar con respeto. El último, relacionado con el habla, está orientado a que los padres motiven a los hijos a darle nombre a sus emociones, no soslayar lo que están sintiendo a causa de motivos determinados, sino reconocer que algo malo les sucede; de esta manera los preparan para hacer frente a problemas futuros de cualquier ámbito de sus vidas.

El resto de los consejos están vinculados a la escucha. Escuchar a los hijos sin imponer su criterio y a la vez pedirles que hagan propuestas, repercutirá en que estos sientan el compromiso de cumplir con sus promesas y que desarrollen el sentido de responsabilidad para toda su vida. El otro consejo está vinculado a la escucha de los hijos en la primera infancia. Por ejemplo, si las madres dan nombre a las acciones y sentimientos en esta etapa de sus vidas, los bebés se acostumbrarán a la escucha y les facilitará la comunicación en su vida adulta.

Finalmente, se puede afirmar que el texto de referencia constituye una guía bastante didáctica para los padres. Aunque en muchos casos no sería tan fácil de asumir, debido a que los motiva a deponer actitudes de poder, no solo practicados por mucho tiempo, sino que fueron formados por ellas.

En otro orden, la propuesta sobre aprender puede parecer un tanto controversial frente a la creencia de los padres de que sus años y experiencia son suficientes para educar a sus hijos. Así que la idea de seguir aprendiendo y que los hijos tienen mucho que  enseñarles, puesto que estos viven en una época nueva que trae consigo nuevos paradigmas, a muchos les costará un gran tiempo y esfuerzo asumir.

No obstante a esto, el texto es valioso para los padres. Los cambios propuestos son muy útiles para los hijos de una sociedad  en la que los padres y maestros ya no son las únicas fuentes de información. Pero lo que sí es cierto, es que de cualquier forma la palabra y la comunicación siguen siendo la sabia de las relaciones entre padres e hijos.

El texto Aprender con los hijos fue publicado en la sección En armonía de la revista selecciones.com, por Julio Belvione.

Aprender matemáticas: Cuenta con Aurora, Clara y Vicenta

Hoy les presento un nuevo material: “Cuenta con Aurora, Clara y Vicenta”. Les  cuento un poco cómo surgió la idea de elaborar este nuevo juego. Actualmente, me encuentro realizando un curso sobre Didáctica De Las Matemáticas: Resolución De Problemas Y Metodología ABN que ha ofertado el C.E.P. de Úbeda (Jaén).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestra primera ponente ha sido Dª. Mª Luz Castilla Trillo, que trabaja en el C.E.I.P. “Padre Poveda” de Linares (Jaén), a la que desde aquí le doy las gracias por crear mis primeros cimientos teóricos sobre este método. En la primera sesión del curso, además de enseñarnos cosas fantásticas, nos hizo caer en la cuenta de la gran importancia que tienen en Educación Infantil los Preconceptos matemáticos y la necesidad de conocerlos, trabajarlos y evaluarlos antes de adentrarnos en este maravilloso mundo del ABN.

Así que se me ocurrió desarrollar una actividad para trabajarlos y así realizar la parte práctica del curso. Hoy ya puedo mostrarsela y aquí la tienen.

Se trata de 3 simpáticas amigas que nos ayudarán a contar de todo. Están hechas con botellas de jabón, lana y fieltro de colores. Los alumnos de mi clase están repartidos en 3 mesas, así que cada equipo tendrá su personaje para jugar y participar en el concurso de recogida de tapones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*Estas amigas también nos traen diversos materiales:

 

-Cartel de presentación.

-Tarjetas de los cuantificadores.

-Tarjetas de los signos + que, – que, = que.

-3 juegos de tarjetas (números, puntos, grafía) para trabajar los conjuntos equivalentes.

-Tarjetas para comparar conjuntos.

-Tarjetas de los ordinales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aunque sólo llevamos dos días jugando con este juego, ya son unos auténticos expertos.

Ahora que ya nos hemos divertido de lo lindo, nos toca trabajar los Preconceptos Matemáticos:

Cuantificadores muchos-pocos, más que-menos que, igual que, tantos como y ordinales primero-último,

antes-después.

Cuando lo dominemos mucho mejor, pasaremos a la siguiente fase: “Concurso: ¿qué equipo ha recogido más tapones? ¿Y el que ha recogido menos? ¿Quién ha sido el ganador, el primero…. segundo… tercero?”

Este será el momento de introducir el trabajo con los Ordinales: 1º, 2º, 3º, último, cuál va delante del segundo, detrás del primero….

No tardaremos mucho;  son unos campeones.

 

 

La verdad es que después de ver el resultado, estoy encantada porque han sido capaces de contar, comparar, observar, asociar, establecer conjuntos equivalentes……. y lo más importante de todo, pasándolo muy muy bien.

Como siempre, deseo que les guste y que la idea les sea útil. Besotes.

Fuente: escuelaconvida.blogspot.com

Todo lo que aprenden cuando juegan

Amparo Gil, directora de Caxton College, explica por qué en el ámbito de la educación infantil el juego es el medio más importante que los niños tienen para aprender.

Es habitual creer que el “juego” no tiene la misma consistencia que el “trabajo”, incluso, que son dos términos contradictorios. Esto es así porque tendemos a pensar que cuando jugamos lo hacemos sin atender serios propósitos. Sin embargo, esta visión es errónea.

En la  educación infantil (de cero a cinco años) el juego es el medio más importante que los niños tienen para aprender y crecer como individuos. Cada vez son más los investigadores y educadores que reconocen que esta práctica tiene un papel fundamental en el desarrollo intelectual, el bienestar emocional y las habilidades sociales.

El cerebro nunca volverá a desarrollarse tan rápido como en los primeros cinco años de vida, periodo en el cual se adquieren los mecanismos que le permitirán aprender en el futuro. Y es que durante la primera etapa de la infancia, el cerebro crece de forma espectacular.

El juego como eje en su crecimiento

Mientras los niños avanzan rápidamente de una etapa a otra, el juego debe ser el eje central del crecimiento y el desarrollo. Es el principal medio sobre el que construirán sus habilidades cognitivas y a través del cual le darán sentido al mundo, ya que es un método de aprendizaje que se queda grabado para siempre.

Y esto es así porque nacen con una capacidad innata para adquirir nuevos conocimientos y tremendamente motivados para jugar. Por eso, cuando le dedican el tiempo necesario al juego, éste crece en complejidad y los niños se vuelven más exigentes cognitiva y socialmente.

Sobre esta cuestión, el currículo británico de Educación Infantil es muy explícito, ya que ofrece las posibilidades de un aprendizaje centrado en el niño con el juego como protagonista. A través de este tipo de enseñanza los niños alcanzan las siguientes destrezas:

  • Desarrollan habilidades comunicativas y del lenguaje.
  • Desarrollan la  motricidad fina y gruesa.
  • Exploran los materiales y descubren sus propiedades.
  • Usan sus conocimientos sobre los materiales para jugar creativamente.
  • Expresan sus emociones y sentimientos.
  • Mejoran su equilibrio emocional y su bienestar.
  • Desarrollan su sentimiento de identidad y aprenden a valorar el de los demás.
  • Adquieren habilidades sociales como compartir, respetar los turnos y llegar a acuerdos.
  • Resuelven problemas pasando de necesitar apoyo a alcanzar su independencia.
  • Practican, desarrollan y dominan habilidades relacionadas con el crecimiento y el aprendizaje.
Un ejemplo de cómo promover el aprendizaje lúdico

Una forma de promover esta didáctica basada en la diversión y el desafío por aprender es a través de actividades lúdicas planificadas. Cuando los niños juegan, el grado de aprendizaje es muy elevado. Si esta actividad se utiliza para desarrollar áreas muy concretas se consigue, por ejemplo, que  mejoren las habilidades del lenguaje a través del diálogo o del nuevo vocabulario que utilizan y representan en su juego.

Un ejemplo de una experiencia llevada a cabo recientemente en el segundo ciclo de Educación Infantil es la creación de un centro de salud en clase.

Los niños disfrutaron descubriendo utensilios médicos como el estetoscopio y los rayos X, realizaron juegos de rol sobre los oficios, diagnosticaron dolores de garganta e incluso vendaron supuestos brazos rotos.

Este enfoque tan lúdico del aprendizaje se construye sobre los intereses del niño y responde a su propio concepto del juego. Además, permite planificar actividades más estructuradas para la enseñanza de determinadas habilidades y conocimientos. Al  interactuar con otros niños en el área reservada aprenden a negociar y respetar su turno y adquieren técnicas para resolver conflictos. Además, también desarrollan sus habilidades sociales y emocionales.

Como se demuestra en el ejemplo anterior, el juego es una actividad compleja en la que, a menudo, los niños tienen la oportunidad de practicar y desarrollar habilidades de vital importancia para el día a día así como de potenciar su desarrollo académico.

Como O. Fred Donaldson, ex profesor de la Universidad Washington y California, señaló: “Los niños aprenden cuando juegan. Y lo que es más importante, cuando los niños juegan aprenden a aprender”.

Fuente: Amparo Gil, directora de Caxton College

¿Por qué no tienen ganas de aprender?

Para que alguien aprenda algo tiene que querer aprender. Este es el primer requisito imprescindible para el aprendizaje. No se puede forzar el aprendizaje, como mucho conseguiremos que memoricen pero en ningún caso que aprendan. Pero ¿cómo conseguimos que tengan ganas de aprender? ¿Cómo podemos lograr que quieran aprender?

Las ganas de aprender

El aprendizaje es algo natural del ser humano. Las personas desde que nacen, están constantemente aprendiendo gran cantidad de cosas. Cuando algo nos interesa queremos saber más, queremos conocerlo, queremos hacerlo y nos dedicamos a explorarlo, a hacerlo a conocerlo. Eso es el aprendizaje.

Para que ocurra el aprendizaje tenemos que querer aprender, no se puede aprender si uno no quiere aprender. Las ganas de aprender constituyen el primer y necesario paso para que se produzca el aprendizaje. Sin ganas de aprender no hay aprendizaje.

Las ganas de aprender constituyen el componente actitudinal del proceso de aprendizaje:

  • El interés por aprender.
  • La voluntad de aprender.
  • La motivación por aprender.

Las ganas de aprender constituyen la actitud adecuada para que se produzca el aprendizaje.

¿Por qué no tienen ganas de aprender?

Las ganas de aprender o actitud positiva hacía el proceso de aprendizaje, parten del papel que el que aprende tiene en su proceso de aprendizaje. Cuando no son los protagonistas activos del proceso de aprendizaje los estudiantes difícilmente se implicaran con el mismo y no se esforzarán, ocurre lo siguiente:

  • No les interesa lo que aprenden.
  • Le aburre, no se sienten implicados.
  • No disfrutan aprendiendo.
  • No hay ganas de aprender y no hay aprendizaje.
¿Qué consecuencias conlleva la falta de ganas de aprender?

La falta de ganas de aprender conlleva diversas consecuencias negativas, veamos:

  • No se producen aprendizajes y por lo tanto se obtiene un bajo rendimiento académico.
  • Puede aparecer la baja autoestima académica y la desmotivación.
  • No creen que su esfuerzo les lleve a conseguir sus metas. Ya que se perciben incapaces de lograrlo.
  • Como consecuencia se implican todavía menos con el proceso de aprendizaje y tienen menos ganas de aprender.
 ¿Cómo podemos despertar sus ganas de aprender?

Es labor de familias, educadores y de toda la comunidad educativa despertar las ganas de aprender. Veamos algunas sencillas ideas que nos pueden ayudar a despertar las ganas de aprender.

  • Implícales de manera activa en su proceso de aprendizaje. En lugar de limitar su papel a ser meros receptores pasivos, procura que exploren, que busquen, que indaguen y que se mantengan activos para aprender.
  • Despierta su interés, y trata de buscar actividades que se ajusten a su manera de pensar y de aprender, para ello crea diferentes experiencias que puedan ajustarse a su manera de aprender.
  • Busca temas y motivos que concuerden con sus intereses, preocupaciones, interrogantes.
  • Trata de despertar su curiosidad para ello puedes utilizar las preguntas.
  • Enséñales que su esfuerzo es básico para lograr las metas, que si se implican y se involucran obtendrán los resultados.
  • Hazles responsables de su propio proceso de aprendizaje, se trata de procurar que sean ellos mismos los que se organicen, los que lleven su seguimiento, lo que dirijan su propio proceso.
La autora es psicóloga y pedagoga

Fuente: educayaprende.com

10 lecturas para aprender inglés

¿Sueles utilizar la lectura como recurso educativo? Lo cierto es que las ventajas de ello son muy significativas y numerosas, así que te animamos a que lo incorpores a tus herramientas habituales. Y en las clases de lengua extranjera, ¡es todavía más importante!

Además, fomentar la lectura en el aula es una excelente forma de trabajar los valores mientras aprendemos inglés. ¡Todo son ventajas! No te pierdas las recomendaciones que te traemos, organizadas por edad, para que tus estudiantes puedan aprender mientras lo pasan en grande:

Primaria (de 6 a 12 años)
  • Little Red Riding Hood: Trabajar con un clásico, una historia que ya los maś pequeños conozcan, puede ser una genial idea para las primeras lecturas, ya que será más difícil que se pierdan y disminuya su motivación.
  • I’m reading!: Pensada para los más pequeños, en esta web encontrarás un gran número de lecturas y recursos para que practiquen y mejoren su inglés. ¡No te la pierdas!
  • Cuentos tradicionales:Una selección con los relatos tradicionales más conocidos, del cuento de ‘La liebre y la tortuga’ a ‘La historia del patito feo’, para que puedas escoger la que más se adapte a tus alumnos. ¿Cuál es tu favorita?
  • Bugaboo the Wicked Witch:La historia de una bruja algo simplona, que decide volverse buena tras recibir un golpetazo en la cabeza. ¡Pero tener poderes y no saber la mejor manera de utilizarlos puede ser muy peligroso!
  • Dracula and his family:¿Habías pensado alguna vez que la vida y la rutina del Conde Drácula puede ser como la de cualquiera de nosotros? ¡Descúbrelo junto a tus alumnos en este relato con geniales ilustraciones!
Secundaria (de 12 a 16 años)
  • Detective stories: Recopilación de historias de detectives, que incluye algunos relatos del conocidísimo autor Arthur Conan Doyle. Realiza un repaso por la historia del género, desde la racionalidad de Sherlock Holmes a las modernas piezas en las que se presenta al criminal como el anti-héroe. Elemental, queridos…¿verdad?
  • The picture of Dorian Grey: Todo un clásico de Oscar Wilde que tus alumnos no se pueden perder. Su publicación, en 1890, provocó ardientes debates sobre el arte y la moralidad y sacudió profundamente a la sociedad victoriana. ¿Quieres saber por qué?
  • Oliver Twist: Este clásico de Charles Dickens narra las aventuras y las dificultades de Oliver Twist, un pobre huérfano que vive en Londres a principios del siglo XIX. ¿Logrará triunfar la inocencia de Oliver a pesar del hambre y la miseria?
  • Grandes clásicos: Una completa página en la que encontrarás una selección de textos cortos de grandes clásicos de la literatura universal. Algunos de ellos incluyen audio para que puedas escuchar y practicar tu pronunciación.
  • Relationships: Este apasionante libro contiene fragmentos de romances de algunos de los autores más representativos de la literatura inglesa del siglo XX, desde George Orwell hasta Virginia Wolf y James Joyce. ¡Imprescindible!

Y tú, ¿qué libros o recursos utilizas en tus clases de inglés? ¡Compártelo con otros docentes en el grupo de interés relacionado!

Fuente: es.tiching.com/

 

Profe: aprendo contigo, aprendo de ti… Y aprendo conmigo mismo

En su discurso de aceptación del título de doctor honoris causa por la Universidad Pompeu Fabra, Miquel Barceló, el genial pintor mallorquín, explicó una anécdota que me parece muy significativa para entender cómo se produce el aprendizaje en el ámbito escolar.

Barceló cuenta que asistió durante tan solo unas semanas a la Escuela de Bellas Artes de Barcelona y que, al cabo de unos años, se reencontró con el que había sido director de esta escuela cuando él era alumno. El director le manifestó con entusiasmo que había sido el mejor alumno que había pasado por el centro. Barceló, con cierta sorpresa, le dijo: “Caramba, debe saber que yo asistí a la escuela tan solo un mes”; a lo que el director le respondió: “Es igual, aprovechó usted muy bien el tiempo”.

No siempre es posible aprender uno mismo. A veces necesito aprender contigo y de ti.

Esta anécdota nos muestra que, en la escuela, la transmisión de conocimiento directo o reproductivo por parte del docente al alumno no es la única, ni tan siquiera la función principal, y que la transmisión indirecta o inductiva del conocimiento debe tener más importancia.

Lo cierto es que ni el docente debe “enseñarlo” todo, como si el alumno fuera un recipiente vacío al que hay que llenar; ni este debe “descubrirlo” siempre todo, porque de esta forma sería difícil progresar al repetir eternamente procesos innecesarios. Decidir qué y cómo enseñar es, posiblemente, la tarea más importante del docente.

Buscar el equilibrio entre los diferentes estilos de enseñanza y de aprendizaje es una tarea imprescindible en nuestras escuelas. Para ello, la mayoría de las veces solo es necesario aplicar el sentido común. Hay distintas y variadas formas de enseñar y de aprender, lo que hace necesario conocer nuestro perfil docente y el perfil de inteligencias múltiples de nuestros alumnos y alumnas para así plantear estrategias que faciliten nuestra labor y para compensar aquellos aspectos en los que tenemos mayores deficiencias.

No debemos olvidar nunca que un maestro, que un profesor, no solo “informa”, sino que además “forma”. Esto condiciona necesariamente la relación que se establece entre docente y alumno. La figura del docente es necesaria para educar a los alumnos, aunque estos tengan un alto grado de autonomía. Por este motivo, el e-learning, por ejemplo, es un complemento muy valioso para la labor docente, pero nunca puede sustituirla del todo.

También es importante tener siempre presente que tanto enseñar como aprender requieren de un esfuerzo. Ni se aprende ni se enseña por “ciencia infusa”, sin trabajo. Si alguien no lo ve así, tiene un grave problema para cumplir con su cometido. La cuestión es saber vestir ese esfuerzo para que sea gozoso y no estresante con los elementos adecuados: motivación, interés, curiosidad, asombro, creatividad, disrupción, colaboración, inclusión…

Quien piense que enseñar y aprender tiene que ser siempre sacrificado y doloroso, le hace un flaco favor a la Educación; pero lo mismo sucede con quien piense que se aprende sin esfuerzo.

Fuente: salvarojeducacion.com

Design Thinking: Aprender haciendo

Hainan Reynoso Uribe

El Design Thinking es un esquema de pensamiento mediante el cual se trata de entender la realidad o las necesidades de los usuarios con el objetivo de ofrecerles soluciones o salidas innovadoras.
Esta metodología fue utilizada por primera vez por los estudiantes de diseño industrial de la Universidad de Stanford, en California, en 1970 y su traducción más precisa o comprensible sería pensar de “la forma en la que piensan los diseñadores”.

Se trata del modelo de pensamiento que le reporta pingües beneficios a la mayoría de las grandes industrias tecnológicas, cuyos “juguetes” evolucionan a la par de las demandas de los ávidos y exigentes usuarios de dispositivos electrónicos, quienes buscan simplificar su agenda de trabajo.

En la República Dominicana el Design Thinking fue introducido como propuesta pedagógica por Alci Cruz. En ese sentido la Página LEA de LISTÍN DIARIO conversó con el precursor local de este abordaje diferente del proceso de aprendizaje y del caso de éxito educativo que le antecede en la incipiente, pero vanguardista Comunidad Educativa Conexus.

“Aterrizándolo en el contexto educativo, –el Design Thinking – nosotros realizamos con nuestros estudiantes una experiencia que la llamamos ‘Genius Day’” precisa Cruz.
Los resultados de las investigaciones en neurociencia establecen que la motivación y la emoción son indispensables para fijar los conocimientos en el cerebro humano. Es por esto que, según Cruz, el centro educativo les plantea como reto a sus estudiantes generar un prototipo o un diseño, aplicando el Design Thinking, para responder de forma creativa a temas sociales.

El desafío es que los alumnos logren comprender de manera empática una situación que puede ser personal, colectiva, académica, científica, tecnológica o medioambiental, y resolverla haciendo uso de la ciencia y de las matemáticas, mientras se divierten. “Es una forma de abordar la realidad para resolver problemas de forma creativa, y su fin último es la innovación”, precisa Alci Cruz.

Con este cambio de paradigma se desdibuja la otrora figura del docente como fuente de información y conocimiento, y es el niño o adolescente que, empoderado del proceso, acude al docente cuando necesita asistencia o esclarecer conceptos “pero no depende del profesor”, enfatiza Alci Cruz. En el transcurso, los pequeños científicos se divierten, se sienten útiles e importantes, a la vez que adquieren y fijan conocimientos.

En este modelo –precisa Cruz- lejos del esquema vertical tradicional, el maestro es un orientador y detector de los talentos de los estudiantes. Se trata de lo opuesto al estereotipo que tenemos de la figura que llega al aula a dar cátedras, porque es él quien tiene conocimientos y no admite concesión a otro ideal. Los proyectos ejecutados por los alumnos de la Comunidad Educativa Conexus, en sus escasos cuatros años de fundación, dan testimonio de la efectividad de la metodología.

Un ejemplo práctico es el diseño elaborado por los chiquitos de séptimo, de apenas 12 y 13 años de edad, sobre el cual Cruz recuerda que: “Le pusimos el tema de la nutrición y hubo un grupo que identificó el tema de los niveles de azúcar en sangre en los diabéticos. Entonces generaron un prototipo de una pulsera -que a través de un contacto con la piel- pudiera automáticamente detectar como estaba el nivel de azúcar del paciente e inyectarle insulina”.

Cruz narra que, para ellos generar esa idea primero tuvieron que ponerse en el lugar de un diabético, investigar sobre esa condición, y en el proceso, no estaban memorizando datos, sino que estaban buscando información para ponerla al servicio de los demás”. Cruz finalmente colige de esta experiencia que, en la educación actual, “la mera repetición de rutinas ya no resuelve problemas, más bien los genera”.