Entradas

Actividades para trabajar con los estudiantes a partir de la receta

Los textos instructivos son aquellos que se refieren a la secuencia de indicaciones sobre cómo llevar a cabo una determinada acción, la complejidad del mismo varía dependiendo del objeto a manipular o las acciones a realizar. Su propósito es dirigir las acciones del lector; generalmente se aplican para resolver problemas de la vida cotidiana, tanto en la escuela como fuera de ella: cómo utilizar un televisor, cómo cocinar algún alimento, cómo instalar una computadora, etcétera. Los textos instructivos orientan los
procedimientos en forma detallada, clara y precisa. Este tipo de texto suele describir la lista de elementos necesarios para realizar la tarea correspondiente y, por supuesto, los pasos a seguir en el procedimiento. Un ejemplo muy común son las recetas de cocina.

Palmera tropical de frutas

Preparación: 15 min

Ingredientes
  • 2 mandarinas
  • 1 plátano o banana
  • 2 kiwis
Pasos
  1. Lava bien las frutas y luego pélalas.
  2. Parte el plátano por la mitad para formar el tronco de la palmera.
  3. Ahora, coge los kiwis y córtalos en tajadas para formar las ramas de la palmera.
  4. Finalmente, desgrana la mandarina y ponla al ras del tallo para simular el suelo donde está plantada la palmera. ¡Listo!
Comprensión oral:
  • Realizar preguntas de anticipación a partir del nombre de la receta: ¿Cuáles ingredientes creen que tiene esta receta? ¿Cómo se prepara?
  • Definir con los estudiantes ¿Qué significa ingredientes? ¿Qué significa preparación? ¿Por qué es importante separar los ingredientes de la preparación?
  • A partir de la preparación de la receta, pedirles que indiquen cuáles son los ingredientes; a partir de los ingredientes que vayan diciendo paso a paso la preparación.
Producción oral o escrita:
  • Escribir la receta de una comida que se haga en sus casas y que quieran compartir. Recordarles que deben separar los ingredientes de la preparación y que la preparación debe estar bien detallada.
  • Inventar en equipos una receta de una comida o postre muy rico, para luego compartirlo con el grupo. Ir haciendo preguntas para ver si está completa la receta o le faltaría agregar ingredientes o pasos de la preparación.
  • Diseñar una portada para la receta que inventaron, realizando dibujos donde incluyan los detalles de los ingredientes y del plato al término de la preparación.

Texto elaborado por el Club Leyendo.

Prácticas cuestionables en infantes de 0 a 3 años

Muchas de las prácticas que se realizan en la etapa de los 0 a  3 años de edad, en el primer ciclo de educación infantil, son cuestionables si tenemos en cuenta las necesidades de los niños, el desarrollo de estos, las investigaciones actuales y la ley educativa.

Que “algo se haya hecho siempre” no significa que esté bien hecho, por eso en este artículo voy a analizar diferentes prácticas que se llevan a cabo de forma habitual en algunos centros del primer ciclo de educación infantil y que sería conveniente reflexionar por qué se hacen y analizarlas con un sentido crítico.

Nadie puede negar que los adultos tienen diferentes necesidades, intereses, posibilidades y que no todos son iguales; pero al referirnos a los niños se nos olvida que todos son diferentes, que cada niño tiene unas necesidades únicas, que los ritmos de cada niño son los suyos y que tener una misma edad cronológica no significa que necesite las mismas actividades y en el mismo momento que otros niños que tienen esa edad.

Podríamos llegar a pensar que es la ley del primer ciclo de educación Infantil la que nos dice que hay que llevar a cabo estas prácticas, pero cuando recurrimos a ley descubrimos que esta, habla de tener en cuenta la individualidad de cada niño, de crear rincones con materiales diversos que posibiliten la elección de la actividad por parte del niño, de la utilización de materiales diversos para favorecer el descubrimiento y permitir la observación, la simbolización y la representación y que establece el juego como el principal recurso metodológico.

El juego

El juego es un derecho de la infancia, no es ninguna pérdida de tiempo ni una alternativa para el tiempo que sobra al realizar otras actividades. Los niños aprenden jugando cuando el juego es libre, cuando los niños pueden elegir a qué jugar, cómo y durante cuánto tiempo, cuando se implican emocionalmente. Durante el juego libre, el rol del adulto cambia, ya no dirige el juego, ya no elige a qué jugar, sino que les da la seguridad emocional, los observa mientras juegan para conocerlos y así poder ofrecer la respuesta adecuada a cada uno. Debemos devolver al juego el valor y el respeto que se merece. Vaciar una caja de construcciones en medio de una sala para que todos los niños jueguen a lo mismo y en el mismo momento y de la forma que dice el adulto no es jugar.

 El movimiento

Los niños hasta los 2 años se encuentran en una etapa sensoriomotora esto quiere decir que desarrollan su inteligencia a través del movimiento y de las experiencias sensoriales. El movimiento no debemos de entenderlo como el desarrollo de unos músculos cuyo fin es ponerse de pie y andar, sino que el movimiento va de la mano del desarrollo del cerebro y por lo tanto del aprendizaje. Hoy en día tenemos datos para poder afirmar que muchas dificultades de aprendizaje se deben a no haber experimentado lo suficiente durante la fase del suelo, de ahí, la importancia de no forzar a los niños a adoptar posturas que no llegan por sí mismos, de no adelantar etapas o de no utilizar aparatos que les obliguen a estar en posturas que no lleguen por sí mismos (taca tacas, parques, cojines, saltadores, asientos…)  El movimiento debe de partir del deseo del niño y es lo que le permitirá explorar y por lo tanto aprender.

El apego

Formar un vínculo con un adulto es vital para el bebé, le garantiza su supervivencia y el niño se siente protegido. Hubo una época en la que se creía que si el niño recibía contacto y se satisfacían sus necesidades afectivas, se convertiría en un ser dependiente, por lo que habría que marcarle unas horas rígidas para dormir, unas horas para para las tomas y debería haber el mínimo contacto posible. Hoy en día sabemos lo equivocadas que son esas técnicas y cómo han perjudicado al desarrollo de los bebés; en cambio hay profesionales no actualizados que siguen creyendo que son adecuadas y por lo tanto no cogen a los bebés, no los tocan, recomiendan dejar al bebé llorando para que se “acostumbre” a estar en un centro infantil, incluso la alimentación se ofrece “a distancia” creyendo que de esta forma conseguirán niños independientes. Lo que nos demuestra toda la investigación sobre el desarrollo del niño hasta hoy, es justo lo contrario, que el niño necesita una persona que le ofrezca seguridad, cariño, que responda a todas sus necesidades, necesita que lo toquen… para después ser una persona segura, que pueda explorar, que pueda aprender y que sea autónoma.

Actividades artísticas

El dibujo es un medio de expresión como lo es el lenguaje, el juego… si es un medio de expresión debería de estar disponible para los niños en todo momento y  esta expresión debería de ser libre. Pero suele ser habitual que este tipo de actividades estén dirigidas por el adulto y que persigan unos objetivos y unas necesidades adultas. Cuando el adulto organiza manualidades o murales con los niños ¿de verdad tiene en cuenta las necesidades de los niños o tiene en cuenta las necesidades del adulto?, ¿es una necesidad de los niños hacer un mural?,  ¿se está dando importancia al proceso o al producto?, ¿estamos teniendo en cuenta que los niños disfruten o que el mural quede bien acabado?,  ¿qué le aporta a los niños este tipo de actividades?, ¿se obliga a que todos participen aunque no quieran?…

Las actividades dirigidas

El niño pequeño necesita moverse, la neurociencia ha demostrado que el cerebro aprende lo que le causa emoción. Los niños pequeño no vivencian conceptos a través de una ficha, sino que necesitan estar en contacto con la realidad y con los objetos reales. Al utilizar este tipo de actividades tampoco tenemos en cuenta la individualidad de los niños, los intereses, los ritmos, las necesidades… porque ofrecemos a todos lo mismo y en el mismo momento teniendo como referencia únicamente una edad cronológica.

Que algo “se haya hecho siempre” o que “se haga en casi todos los sitios” no significa que esté bien hecho ni que se ajuste al desarrollo del niño. Los primeros años de vida son unos años básicos en los que se asientan las bases de todos los aprendizajes posteriores. Deberíamos de reflexionar más sobre lo que ofrecemos a los niños en durante esta etapa.

Fuente: educapeques.com

Un otoño lleno de actividades

El otoño es una estación en la que también se puede disfrutar un montón con los niños. Podemos saborear con ellos cada una de sus peculiaridades. Ahora que ya estamos en pleno curso, que hemos dejado bastante atrás las vacaciones estivales, aún nos quedan muchos momentos emocionantes y enriquecedores…

El otoño ofrece a los niños detalles de la naturaleza sorprendentes, frutos singulares y situaciones imprevistas. Antes de que se echen encima los fríos invernales sería estupendo poder mostrar y enseñar a nuestro hijo aspectos sorprendentes y sencillos de la naturaleza, con la cual pueden aprender, experimentar y jugar. Seguro que ya sabes a que me refiero: a los árboles y a los diferentes colores de sus hojas, sus tamaños y sus formas.

Podría ser muy divertido para los niños recoger hojas, según sus criterios y gustos, ordenarlas, coleccionarlas, realizar collages,… y, sobre todo jugar con ellas, ¿quién de pequeño ha podido resistirse a la montaña de hojas que el barrendero ha acumulado en un rincón del parque? Esto es demasiado atrayente para dejarlo pasar: meter las piernas hasta hundirse o esparcirlas por el aire en forma de lluvia.

Si tenemos oportunidad, el recoger los frutos de los árboles como las castañas, bellotas, nueces o almendras les hará pasar a nuestros niños un momento tranquilo y gratificante, a la vez que aprenden a discriminar sus formas y a paladear nuevos sabores, ¡a mi hija le vuelven loca las castañas asadas!, dice que son lo mejor del otoño. Pero, de todos los frutos ‘recolectables’, a mis hijos les encanta buscar setas y cogerlas, siempre bajo la supervisión de los mayores. Como el abuelo es muy aficionado a lassetas, siempre que salimos a buscarlas, lleva un estupendo libro especializado con detalladas ilustraciones para que puedan reconocer y distinguir unos tipos de otros. A ellos les encanta compararlas: mirar con detalle la forma, el color, el tacto, si tienen láminas o esporas, si tienen anillo en el pie, sin son o no comestibles. Es una divertida y didáctica clase práctica sobre micología. Si nos la comeremos o no, ya no les preocupa.

Hay otras muchas otras actividades otoñales que podemos realizar desde casa: dibujos, composiciones y numerosas manualidades que a los más pequeños pueden servir para ir conociendo su entorno y ayudarles a distinguir las diferentes estaciones del año, observando y plasmando en sus creaciones las características propias de dicha estación. El otoño es un momento de cambios, de explosión de nuevas y sorprendentes formas y colores en la Naturaleza, que podemos aprovechar para estimular la curiosidad insaciable de nuestros pequeños. Seguro que también a los que habitáis en otras latitudes, la Naturaleza os regala sus delicias de temporada, aunque no sepan a otoño.

Fuente: guiainfantil.com

La importancia de hacer cosas en familia

La familia es aquel grupo social que supone una extensión de uno mismo, ya que nos unen vínculos biológicos, a menudo convivimos y tenemos una historia común.

La familia es el primer grupo social donde se desarrolla el niño, la socialización primaria tiene lugar en la familia. El niño en el seno de la relación con la familia, desarrolla patrones de apego, y de interacción que marcarán sus futuras relaciones y serán la clave para su bienestar personal y su felicidad.

No debemos descuidar la labor de la familia, son muchos los beneficios para los niños y para todos los miembros, debemos tener en cuenta la importancia de hacer cosas en familia.

El tiempo de hacer cosas en familia

En la actualidad no es mucho el tiempo que podemos pasar en familia, los ritmos de cada día, la carga de trabajo, el estrés, etc. dejan poco tiempo para el ocio, o el disfrute y a menudo ese tiempo libre tendemos a dejarlo para el descanso. Con esta situación parece difícil dedicar tiempo a la familia.

A menudo el poco tiempo que tenemos en familia, lo dedicamos a no hacer nada, o hacer cada uno por su cuenta.

Ya no es la falta de tiempo en familia, sino la ausencia de actividades en familia. Esta ausencia es perjudicial para el niño y para toda la familia, sin tiempo para hacer cosas juntas no nos conocemos, no tenemos un clima positivo y de confianza, y es normal que  cada uno vaya a lo suyo y que los conflictos se agudicen.

Por qué es importante hacer cosas en familia

Cuando hacemos cosas en familia, podemos disfrutar de una actividad distendida y de disfrute. Compartir esa experiencia contribuye a hacer crecer los vínculos, y a mejorar el clima.

Todos necesitamos hacer cosas en familia. La familia es el grupo social que forma parte de nosotros, y compartir tiempo nos permite redefinirnos como personas y encontrar nuestro lugar dentro de la familia.

Hacer cosas en familia supone enfrentarnos a diversas situaciones, y fortalece la confianza.

Si todos nos divertimos juntos, todos tenemos emociones positivas juntos y nos sentiremos más cerca de la familia.

El niño necesita hacer cosas en familia, para estrechar vínculos, crear patrones adecuados lejos del estrés y las obligaciones. La familia no solo es un espacio social que nos provee de cuidados y alimentos y nos enseña las normas, sino que también la familia se convierte en una entidad compartida de apoyo.

Ideas para hacer cosas en familia

No importa si no tenemos mucho tiempo, es más importante la calidad del tiempo que la cantidad del mismo.

Cada día dedica tiempo a hablar en familia, quita la tele, deja los móviles y otros aparatos de lado y simplemente comunícate, pregunta, escucha y atiende. No lo conviertas en una obligación, empieza a hacerlo tú y verás como poco a poco los demás lo hacen.

Prepara actividades en familia los fines de semana. Puede ser una salida al parque, comer fuera, ir al cine, jugar a un juego de mesa, o preparar una cena o desayuno especial en casa los fines de semana.

De vez en cuando podemos hacer alguna actividad más especial como un fin de semana fuera, salidas con amigos, etc.

Fuente: escuelaenlanube.com

¿Qué pueden hacer los niños durante las vacaciones de verano?

Las vacaciones escolares ya han llegado y hasta mediados de agosto no volverán a las clases. Son más de 60 días, en los cuales los niños dispondrán de mucho tiempo libre, estarán más tiempo en casa, y tú como madre querrías tener un manual con instrucciones para saber cómo ocupar su tiempo con actividades que sean atractivas e interesantes para tus hijos. Proponemos orientarte con varias propuestas que sean divertidas para todos, en las que tus hijos puedan progresar y desarrollar sus habilidades, siempre teniendo en cuenta las diferentes personalidades de los niños y su variedad de intereses.

Tres reglas básicas para todas las actividades
  1. Que las actividades estén enfocadas al juego, no como tareas u obligaciones.
  2.  Refuérzale positivamente cuando tenga avances o cuando logre algún objetivo, dándole ánimos, alegrándote sinceramente por él.
  3.  Anímalo a que realice sus objetivos y cuando los consiga, prémialo con algo especial (ir al cine, alguna excursión…)
Actividades para el desarrollo motriz con enfoque deportivo
  • Aprender a nadar: apúntalo a algún cursillo que ofrecen en la mayoría de las ciudades. Si ya sabe nadar, podrá perfeccionar el estilo.
  • Montar en bicicleta: si no sabe, es un momento idóneo para aprender, y si ya sabe, seguro que también estará encantado de ir a pasear.
  • Montar en patines: igual que con la bicicleta, montar en patines es algo que a casi todos los niños les apasiona.
  • Paseos / senderismo por el campo o la montaña. Seguramente cerca de tu ciudad existan parajes naturales donde hacer una excursión y pasar un buen día en contacto con la naturaleza.
  • Ir a la playa. Si vives cerca, estar en la playa en contacto con el mar y con la arena será un momento inolvidable para él.
  • Juegos clásicos de exterior: ¿quién no ha jugado en la calle o en el parque al corro, a la comba, a la pelota, a los bolos….?
Actividades para el desarrollo creativo
  •  Dibujar: folios y lápices de colores, o un lienzo con unos pinceles y pinturas plásticas, ceras, témperas…. desde paisajes, animales, figuras, abstracto…. Fomenta la creatividad y relaja el estrés de todo el curso escolar.
  •  Modelar figuras: con plastilina, arcilla, masa de pan, papel maché…. Se mancharán pero pasarán un rato muy divertido.
  •  Manualidades sencillas: reciclaje, collage, realización de bisutería con abalorios, recortar figuras…. Las ideas son casi infinitas.
Actividades para el desarrollo intelectual

Al estar más tiempo con tu hijo conversa más con él, incidiendo en la importancia de la escucha activa: pedir y esperar turno para intervenir, pedir las cosas “por favor”, dar las gracias, saludar a los conocidos, ayúdale a mejorar la pronunciación de las palabras, la estructura de las frases…

  • Apúntale a algún taller de cuenta-cuentos que se ofrecen en la mayoría de las bibliotecas.
  • Llévale a la biblioteca: que se haga el carné de socio y que se lleve libros a casa con el sistema de prestado que tienen. Es una forma estupenda de animarlo a la lectura.
  • Escuchar música: ya sea clásica, moderna, acústica… Aficiónale a la música poco a poco.
  • Anímale a que escriba algún cuento, poesía, cartas a los amigos…
  • Juegos sencillos intelectuales: el ahorcado, el “veo-veo”, la cadena de palabras, el parchís, el dominó, las tres en raya, la oca, u otros juegos de mesa.
  • Hacer puzzles.
  • Aunque parezca una tontería… Que duerma mucho, que se eche la siesta. Durante el curso escolar la falta de tiempo impide descansar correctamente.
Actividades infantiles para el desarrollo social

En vacaciones los niños suelen perder el contacto de casi todos los otros niños de su clase y amigos.

Anticípate y crea un grupo de madres donde quedar en algún parque, en la piscina…. al menos una vez por semana para que los niños estén juntos y jueguen.

Fomenta que tu hijo juegue con otros niños: vecinos, gente del barrio…

Acerca a tu hijo a otros miembros de la familia con los que no suelen tener mucho contacto: primos, tíos, abuelos… algunos viven lejos y no se suelen ver mucho.

Fuente: diariofemenino.com

 

Día del niño: consejos sencillos para festejarlo

Los niños son el futuro de la humanidad y fue un 20 de noviembre de 1959 cuando la Asamblea de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) recomendó establecer el Día Universal del Niño. Se instó a los países del mundo a que celebraran éste día en la fecha en que ellos consideraran conveniente. En México el 30 de Abril es el Día del Niño, en Colombia el último sábado de Abril, en Bolivia el 12 de Abril, en Paraguay el 31 de Mayo, en Venezuela el tercer domingo de Junio, en Argentina el segundo domingo de Agosto y en Uruguay el 9 de Agosto. Lo anterior se considera como la historia del Día del Niño.

Forma de celebrar el Día del niño

Sea cual fuere el día en que se celebre el Día del Niño generalmente se hace una conmemoración especial con fiestas y juegos, en México mucho depende del grado escolar y generalmente el festejo se limita hasta las 12 años.

Día del niño en preescolar

Cuando los niños tienen de 3 a 6 años, generalmente se encuentran cursando el Jardín de Niños o Preescolar y es cuando el Día del Niño se celebra a todo lo alto. En ocasiones la Institución no solo organiza un día de celebración, sino toda la semana, en dónde los chicos gozan de juegos y diversión.

Los juegos para el Día del Niño pueden ser: el lunes dedicarlo para hacer una pijamada en pleno día y en la escuela. Los pequeños asisten a la escuela vestidos con su pijama, pantunflas y bata. Si duermen con su juguete preferido, también él es bienvenido. Las maestras (porque casi siempre son mujeres, pero también hay maestros) acondicionan los salones para poner colchonetas, cojines, cobijas o colchones inflables en dónde los pequeños puedan acostarse. Normalmente cubren las ventanas para proporcionar una oscuridad y crear un ambiente propicio para contar cuentos, jugar a las escondidas o guerra con almohadas.

El martes puede organizarse una piscina, ahora todos los pequeños vestirán traje de baño, sandalias, bata y toalla. Si la escuela no cuenta con piscina propia, normalmente la Institución solicita a los padres de familia el préstamo de pequeñas piscinas inflables, en dónde los chicos pasarán el día nadando y jugando con agua.

El miércoles podría ser el día del circo, dónde los profesores creen un ambiente carnavalesco, se disfracen de diversos personajes y brinden una excelente función a los pequeños. Los actos podrían incluir a un cuenta cuentos, un mago, caminar en cuerda floja (aunque esta se encuentra a raz de piso) , domar al león (el felino puede ser un maestro disfrazado), un payasito, y un concurso de disfraces.

El jueves un evento deportivo. Carrera de sacos, pasos con obstáculos, competencias de salto en un pie, concursos de: quién come más fruta, quién encuentra la moneda en la harina, quién resuelve más adivinanzas, entre muchos otros juegos. Normalmente en estos eventos los chicos acuden en compañía de sus padres, quienes los ayudan en los concursos. Y como todos son ganadores, al final todos reciben una gran medalla de chocolate.

Y el viernes … el gran día! la fiesta del Día del Niño, con juegos como lotería, tómbola de regalos y una gran kermes con comida expresamente preparada para los chiquitines del festejo, y en un salón, un lugar para bailar las canciones que más les gustan, claro está, que también puede haber un concurso de karaoke. Los chicos disfrutan mucho que al final se les regale una bolsa con dulces.

Día del niño en primaria

Es cuando los niños se encuentran en la primaria, generalmente tienen de 6 a 12 años, y es lo que se conoce como educación básica.

En este nivel escolar la celebración del Día del Niño es diferente, los chicos ya son más grandes y no es posible dedicar una semana a juegos y diversión. Por lo anterior, las actividades para festejar el Día del Niño son más reducidas:

Normalmente se dedican dos días, el primero para organizar un Festival de Lectura: en dónde se hacen concursos para conocer al mejor lector; se presentan libros infantiles y didácticos, así como un espacio para la compra de material bibliográfico; o puede que la Institución contrate a un cuenta cuentos. También se puede organizar para este día una consulta infantil, en dónde los chicos propongan iniciativas para mejorar el lugar en el que viven o cómo mejorarían sus condiciones de vida.

El segundo día, es la fiesta para los niños: se prepara una kermes en dónde se ofrecen alimentos, se hacen concursos de baile (individuales o grupales). Se organiza una zona de artesanías (pintura de figuras de yeso o pintura en vidrio), una zona de eventos deportivos (juegos de futbol o baloncesto), una zona de juegos de mesa (lotería, turista, jenga, dominó o ajedrez) y hasta una zona electrónica (competencias en juegos Wii o Kinect). El objetivo es que todos los niños se diviertan.

Hay ocasiones en que la Institución determina que el festejo del Día del Niño se lleve a cabo por la tarde -para no perder clases-, los padres pueden acompañar a sus hijos, disfrutar con ellos el momento y hasta ser sus parejas en los juegos de competencia.

Cómo hacer una celebración infantil

Primero que nada se debe de conocer el número de niños y niñas que asistirán al evento, así como sus edades. Conociendo esta cantidad se establece el número de invitaciones y el tamaño del local.

Determinar el presupuesto con el que se cuenta para la celebración, hay lugares para festejos infantiles que ya proveen de todo (adornos, sillas, mesas, manteles, platos, vasos, música, juegos infantiles, juegos inflables y algunos, hasta alberca!).

Los lugares para festejo básico ofrecen el espacio, jardines, sillas, mesas, manteles y juegos infantiles (columpios, toboganes, sube y baja, algunas casitas o castillos).

Si se quieren juegos inflables, estos tienen un costo adicional. Dependiendo del tamaño, el precio.

Si se quiere música, también el costo es extra. Karaoke, rocolas o equipo de sonido.

Hay que determinar quién o quiénes serán los encargados de la decoración, para lo anterior se necesitan globos, papel de china, listones y carteles. En ocasiones, también se adornan las mesas, así que por cada una de ellas corresponde un centro de mesa.

También se debe de establecer un encargado para la organización de juegos tradicionales, en los cuales participen los niños y se diviertan durante la celebración.

En México es típico que en todo festejo infantil, se abra un tiempo para romper la piñata, la cual debe de estar llena de dulces.

Normalmente en esos sitios no existe una cocina, así que hay que prever en caso de que la comida a ofrecer tenga que estar caliente.

Con respecto a la comida hay que considerar dos menús, uno para los padres y otro para los niños. Las porciones son diferentes. No hay que perder de vista que los chicos están jugando y divirtiéndose, por lo cual, si se les ofrece una porción grande de igual manera será el  porcentaje de mermas; es mejor una porción chica y si tienen más hambre pidan otra.

Los chicos no perdonan una celebración sin pastel, así que hay que considerar rebanadas de aproximadamente 50 a 75 gramos para cada uno de ellos.

En ocasiones también se ofrecen gelatinas pequeñas, helado o paletas. Considerar una o dos por niño.

Es mejor llevar una vajilla no descartable (melamina o plástico) con la finalidad de no contaminar. Considerar el doble de invitados para este tipo de elementos. Los platos y vasos para los niños deben de ser pequeños.

En lo que respecta a las bebidas, hay que considerar agua fresca de frutas naturales, agua sin sabor y refrescos. La proporción de 2 a 1. En otras palabras, lo menos que hay que tener es refresco.

No está por demás tener a la mano un botiquín de primeros auxilios.

Al finalizar la fiesta, a los niños se les despide con una bolsa de dulces o algún regalo (cartuchera para guardar lápices, alcancía, pelota, etc.).

Los lugares para festejo generalmente se hacen cargo de la limpieza del local, pero en caso de que no, debe de considerar llevar escoba, recogedor, trapeador, limpiadores y muchas bolsas para levantar los residuos (preferentemente separar los orgánicos de los inorgánicos).

Organizar una fiesta infantil es un evento que necesita de planeación, organización y mucho control. Hay padres de familia que ahorran durante todo el año para llevarla a cabo. Lo mismo sucede con las instituciones educativas cuando es momento de llevar a cabo la fiesta del Día del Niño.

Fuente: Tecno Educación