Cómo finalizar bien el primer período del año escolar e iniciar el próximo de la mejor manera

Las reflexiones, acciones y decisiones que tomes en la recta final, pueden ser la clave para iniciar el siguiente año con el pie derecho.

El término de un año escolar significa cerrar una etapa, evaluar y reflexionar para despedirse de un proceso que probablemente estuvo lleno de altos y bajos para profesores y estudiantes. Pero, si bien se cierra un ciclo, es importante pensar que, aquello que se hace hasta los último días, puede impactar de forma positiva lo que sucederá el próximo año. “El fin de año, es realmente el inicio del próximo año”, asegura en Edutopia, Elena Aguilera (consultora en educación y autora de diversos libros sobre entrenamiento de equipos y resiliencia en profesores). Por esto, es importante idear estrategias que permitan empezar con el pie derecho una nueva etapa. Esto exigirá un último esfuerzo en la recta final, pero después habrá valido la pena. Y, ¿qué se puede hacer exactamente para concluir un ciclo y darle un pequeño empujó al que vendrá más adelante? Aguilera sugiere algunas ideas:

Una carta

Empieza por ti. Por reconocer lo que hiciste a lo largo del año, por evaluar lo que aprendiste y lo mucho que creciste en términos profesionales y personales. Lo puedes hacer escribiéndote una carta de reconocimiento… puede ser extraño al principio, pero es importante hacerlo, pues nadie más que tú sabe lo que te has esforzado para lograr que todos tus estudiantes aprendan. Escribe tus desafíos, dificultades, logros e imagina el impacto que todo tu trabajo ha tenido en otros. Este ejercicio te permitirá darte cuenta de cuánto vale la pena estar donde estás y cuáles son aquellas cosas en las que quieres perseverar el año que viene.

Retroalimentación

Antes de que termine el año, sería importante crear instancias de cierre donde los estudiantes también puedan reflexionar sobre lo que aprendieron y sintieron a lo largo de todo el año. Al fin y al cabo, son ellos el motor de tu labor y es importante hacerlos parte de una retroalimentación fundamental para las mejoras del ejercicio docente.

Una limpieza profunda

Si estás a cargo de una sala de clase, limpiarla a profundidad puede ser realmente liberador y sobre todo, una buena instancia para dejar la sala lista para un próxima etapa. Si crees que es mucho trabajo para una sola persona, quizás puede encontrar un grupo de estudiantes entusiastas y voluntarios que te quieran ayudar en el proceso. Ordenar la sala, o al menos una parte de ella, te permitirá también seguir con esta lógica de orden a lo largo del nuevo año escolar.

Crear lazos

Crea lazos con otros profesores, con estudiantes, con padres, con todos los miembros de la comunidad educativa. En este importante periodo de cierre es clave enfrentar la transición de una etapa a otra en equipo. Para todos es un gran cambio, así que enfrentarlo en armonía y de manera grupal permite estructurar relaciones saludables que den pie para iniciar bien el próximo año. Además, crear lazos con aquellas personas, te motivará a querer verlos el año que viene.

Fuente: eligeeducar.cl

 

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