Vacaciones para maestros y profesores y sus efectos positivos

Víctor Ardila

Hay quienes aseguran que los docentes tienen un periodo de vacaciones muy largo, pero no podría ser diferente debido a la tensión psicológica extraordinaria que lleva consigo la labor de educar.

Un nuevo estudio ha encontrado que desconectarse totalmente del trabajo docente durante los días de descanso y en particular en las vacaciones, es fundamental.

Aunque todos fijamos nuestras miradas hacia el descanso de las vacaciones de fin de año, la verdad es que puede ser difícil desconectarse totalmente del trabajo, pues nuestras vacaciones no son como las de un abogado o las de un ingeniero, que dan la espalda a sus trabajos hasta la fecha de reanudación. El maestro sigue siendo maestro durante las vacaciones: lee, estudia, se actualiza, se esfuerza por saber y por ser.

Sin embargo, los beneficios de tomarse un tiempo totalmente libre de trabajo permite “restaurar la energía emocional”. Como lo afirma el Dr. Paul Flaxman, un catedrático de psicología organizacional de la City University, “Nuestro trabajo demuestra que las pausas, especialmente a mitad y fin de año, son increíblemente importantes ya que dan la oportunidad para recuperar la energía después de las considerables exigencias de nuestro trabajo como educadores”.

Tips para un provechoso descanso en vacaciones

A pesar de que cada uno disfruta de las vacaciones de acuerdo con su personalidad e intereses, a continuación se citan algunas ideas que pueden ser útiles para aprovechar al máximo este periodo de descanso.

Retiro digital

Las vacaciones son una época propicia para aislarse del correo electrónico, del Word, del Excel y de todos los programas que usamos con frecuencia los educadores. Si por alguna circunstancia no podemos desconectarnos totalmente del correo electrónico, solo contestemos en las mañanas o en las tardes, con ello damos el mensaje de que no estamos disponible a lo largo de día.

La lectura

La lectura es una de las marcas de la profesión docente y es inevitable dejar pasar unas vacaciones sin un buen libro ya sea de literatura o de temas relacionados con el quehacer docente pero cuya lectura resulta ser relajada. Algunos títulos sugeridos para estas vacaciones son: La alegría de enseñar, Aprendo porque quiero, Plantando semillas y Enseñar, un viaje en cómic; entre otros títulos.

Dentro de los muchos beneficios de la lectura se destacan:

– Permite acceder a otros puntos de vista.

– Mantiene el cerebro en forma.

– Amplía la capacidad de concentración.

– Ayuda a relajarse tanto o más que la música, pasear o tomar una taza de café.

– Incrementa la capacidad de comprender y resolver problemas.

Los viajes

Visitar otros lugares cambia nuestra perspectiva del mundo y, a través de la gente, la cultura, la ropa, la comida y la música apreciamos más lo maravilloso que es vivir. Para los educadores es particularmente estimulante y emocionante viajar y recoger experiencias que podemos compartir luego con nuestros estudiantes.

Ya sea que los viajes se hagan a otro país o a un pueblo cercano, su beneficio se puede resumir en los siguientes puntos:

– Generan diferentes emociones que parten de la curiosidad y el descubrimiento.

– Rompen completamente con la rutina.

– Permiten compartir desde lo vivido.

– Generan espacios de reflexión.

– Inspiran y fomentan la creatividad.

El dibujo

Dibujar es una fuente de placer y de relajación y las vacaciones pueden ser el momento para ponerlo en práctica.

El dibujo o el garabateo logran desconectarnos de aquellos pensamientos que nos generan ansiedad. Dentro de los muchos beneficios del dibujo cabe destacarse:

– Ayuda a focalizar y a concentrarse.

– Reduce el estrés y la angustia.

– Favorece el autoconocimiento.

– Fomenta la creatividad.

– Ayuda a tomar conciencia sobre algunos estados emocionales dado su alto componente relajante.

La música

Estas vacaciones son propicias para completar nuestra discoteca personal bajando de manera legal música de sitios como jamendo o archivo musical gratuito, entre otros, que permiten gozar de la música para el disfrute personal.

Algunos beneficios de escuchar música, especialmente en vacaciones son:

– Reduce el estrés, pues contribuye a disminuir el nivel de activación del cuerpo.

– Modifica el estado de ánimo. Tras la realización de una serie de ejercicios de relajación acompañados de música, nos sentimos más positivos y optimistas.

– Reduce el dolor. Muchos estudios demuestran que escuchar música ayuda a reducir el dolor físico de forma considerable.

– Contribuye a aumentar el rendimiento particularmente cuando se realiza algún deporte.

– La música relajante es un buen complemento para meditar. Ciertos géneros musicales potencian la práctica de la meditación, disminuyendo la actividad cerebral.

– La música suave mejora el sueño de quien la escucha mientas duerme.

La familia

Lo ideal de las vacaciones es compartir tiempo de calidad en familia. Sea que se salga a pasear o que se decida quedar en casa, disfrutar de la familia:

– Genera sentimientos positivos y recuerdos que se conservan en el tiempo.

– Mejora la comunicación.

– Disminuye el estrés puesto que desvía la atención de las preocupaciones y los problemas.

– Aumenta la autoestima. Las actividades que realizamos con nuestra familia repercuten positivamente en la autoestima de sus miembros. Además, se mejora el concepto de familia que tienen los componentes de ella.

Ejercicio físico y respiración

Es algo obvio pero el ejercicio físico es importante, no solo en vacaciones sino como componente de la vida diaria. Aprovechar las vacaciones para darse un buen masaje es realmente relajante pero una terapia menos costosa y más útil es la risa.

Otra cosa que solemos ignorar, porque lo consideramos como una respuesta automática, es respirar. Cuando nos estresamos tendemos a respirar desde el pecho, cuando nuestra respiración más relajada proviene del diafragma. Para ser conscientes de nuestra respiración basta con poner nuestra mano sobre el abdomen, imaginando que tenemos un globo que sube y baja. Si bien, saber respirar es algo que deberíamos practicar a diario, las vacaciones pueden ser la oportunidad de aprender a hacerlo de manera consciente.

Por favor, no hablemos de trabajo en vacaciones

Por último, durante las vacaciones evitemos hablar de trabajo. Los maestros tendemos a socializar mucho entre nosotros, así que si las charlas no giran en torno a nuestra labor, sino a conocernos y reconocernos como seres humanos integrales, descubriremos a personas muy interesantes en cada uno de quienes, por razón de nuestro trabajo diario, apenas sabemos sus nombres y su área de especialización.

Creo que las vacaciones de los educadores no son solo un derecho laboral, sino un requisito indispensable para fortalecerse y brindar lo mejor de nosotros a nuestros estudiantes.

Fuente: educacion.norma.com

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