Recomendaciones para trabajar lectura comprensiva

Por Elizahenna Del Jesús

La lectura comprensiva es fundamental para que el alumno logre un aprendizaje significativo. Ahora bien, si es tan importante que el estudiante desarrolle la habilidad de desvestir un texto, de reconocer fondo y forma, de pronunciar argumentos y/o comentarios con respecto a lo que lee, ¿Por qué es tan difícil llevarlo hasta  este nivel de lectura?

Desde mi perspectiva como docente del área de lengua, y que ha trabajado en todos los grados de la educación básica y media, desarrollar la comprensión lectora es un proceso continuo, que empieza en los primeros grados cuando, haciendo lectura expresiva, la maestra lee historietas, y a modo de preguntas y respuestas evalúa qué tanto comprendieron los niños y niñas lo leído; si reconocen personajes, si identifican acciones o ambientes, rasgos particulares, estructuras y otras características de los escritos que leen.

En los primeros grados la comprensión se trabaja oral y gráficamente, con el propósito de desarrollar actitudes, trabajar la observación, la asociación, la pronunciación e iniciar al niño y a la niña en la lectura expresiva. Después que el niño aprende a reconocer los elementos que componen los textos que su maestra les comparte, que aprenden a reproducirlos oralmente, y hasta cierto punto a producir textos nuevos a partir de un texto modelo; entonces es momento de avanzar, de hacer lecturas más exigentes, que demanden un esfuerzo mayor por parte del lector.

Cuando el estudiante lee una historieta y es capaz de reconocer sus elementos y de reproducirla trabajará adecuadamente ejercicios de identificación así como también  ejercicios de producción. Pero solo después de ejercitar la memoria en la lectura, de desarrollar las habilidades que se requieren para hacer una lectura eficaz.

En conclusión,  la lectura comprensiva será más provechosa si se trabaja paso a paso, si el docente la asume como un proceso que necesariamente deberá desarrollarse por etapas, afirmada en indicadores. Cuando logramos que el estudiante desarrolle todas las etapas de  la comprensión podemos decir que en nuestro salón de clases hemos perfeccionado un lector.

¿Y qué pasa cuando en el aula de clases algunos leen vorazmente y otros no? Aprovechemos a esos líderes lectores para que estimulen a los que aún no desarrollan el gusto por la lectura, busquemos estrategias, recursos, y todo lo que se nos ocurra para captar la atención de esos estudiantes. Hagámosle el foco de atención, leamos temas que les seduzcan. También sería muy oportuno formar clubes de lectura. Los clubes de lectura son espacios que propician la buena lectura así como también la integración, son talleres donde el estudiante se perfecciona, donde comparte sus peripecias y donde trabaja la motivación, invitando de manera consciente y muchas veces hasta inconsciente a otros a leer.

Plan LEA Actualizada, de Listín Diario, ofrece al maestro un conjunto de recursos didácticos que permiten tanto al docente como al estudiante ampliar su horizonte educativo. Por ejemplo, el Estuche de Prensa, de Plan LEA, contempla actividades de Manejo del Periódico, Lengua Española, Matemática, Sociales, Naturales, Artes y Nivel Inicial, un material completo que permite al educador desarrollar clases atractivas y al estudiante disfrutar de un método innovador y divertido. También están los famosos fascículos de Semana de la Geografía, que desarrollan temas científicos e incluyen una serie de actividades educativas y recreativas muy atrayentes, por otra parte están los talleres que se les facilitan a los docentes para que desarrollen sus clases implementando nuevas metodologías y el Site de Plan LEA, donde encontramos WikiLEA, una página web que provee material educativo a docentes, alumnos y padres.

Queda en el docente la responsabilidad de armarse de  estrategias y recursos, de aventurarse, de cautivar a sus alumnos para encaminarse en el proceso que conlleva una buena lectura. El vínculo que el docente construya con sus alumnos será el primer eslabón de una cadena literaria llena de magníficos resultados, que se traducirán en profesionales plenos y comprometidos con el avance de la sociedad donde se establezcan.

A continuación se desarrolla un plan de clases donde la actividad primordial es trabajar lectura comprensiva:

PLAN DE CLASES
Lectura comprensiva Platero y yo (Fragmento)
Recomendado para trabajar en 4de Básica

Se prepara el salón de clases, se ambienta y si se puede hacer un Asno con materiales reciclados, para representar a Platero, excelente.  Se tomará una pared focal y se coloca en toda la pared el dibujo de una pradera, se ambienta con melodía que traslade a los niños a una pradera (agua caer, silbido de pájaros, brisa…) (Sugerencia)

INICIO Se recibe a los niños y niñas

Se recogen las impresiones

Se les cuestiona

1.       ¿Qué creen que  haremos hoy?

2.       ¿Cuál creen que es el tema que trabajaremos?

3.       ¿Por la melodía, en qué lugar creen que se desarrolla la historia?

4.       ¿Por qué creen que hay un asno en el curso?

 

Después de recoger todas las impresiones se les expone el tema a trabajar y se les plantean los objetivos de la clase en cuestión, por ejemplo:

 

¡Muy bien! Después de haber tomado sus impresiones vamos a ver que tanto se acercaron al tema que se va a trabajar:

 

Hoy tendremos como foco la lectura comprensiva de un fragmento del libro titulado Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez.

 

Con esta lectura ustedes lograrán aprender un poco sobre esta historia y podrán recrearla según su estilo.

 

DESARROLLOPlatero y yo (fragmento)

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ‘¿Platero?’, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal.

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas, mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel.

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo (…)

 

Los alumnos lee la historieta

Identifican las palabras desconocidas

Identifican los personajes

El tiempo de la narración

La estructura

El tipo de narrador

Luego hacen su propia redacción donde comentan el texto leído

Recrean el texto dándole el final que deseen

 

 

CIERRRESe corrigen las redacciones y se motiva para, a modo de concurso, leer todos los finales y premiar los tres mejores finales en un próximo encuentro.
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